Comunicado oficial
COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA SOBRE EL ASESINATO DE MARÍA OVIDIA PALECHOR ANACONA Y SU COMPAÑERO JAMES EDIMER FLOR
Creación: 01 de septiembre, 2026 – Estado: Publicado
El Consejo Nacional de Trabajo Social – CNTS, lamenta, y expresa categóricamente su profundo dolor y rechazo ante el asesinato ocurrido hace unas horas de la lideresa y defensora de la vida, del territorio y de la construcción comunitaria de paz, María Ovidia Palechor Anacona, mujer Yanakuna, así como de su compañero de vida, James Edimer Flor, representantes departamentales de la Mesa de Participación de Víctimas y quienes acompañaban las iniciativas comunitarias de paz del corregimiento de La Pedregosa, en Cajibío – Departamento del Cauca.
Su caminar cotidiano en búsqueda de la paz, su entereza y su manera sencilla y profunda de comprender la vida, hicieron de María Ovidia una presencia valiosa para su comunidad. Desde la humildad, sin buscar reconocimiento ni protagonismo, asumió una labor constante orientada al cuidado colectivo, a la construcción con otros y a la búsqueda de mejores condiciones de vida para quienes enfrentan mayores dificultades. Con esa fuerza serena, María Ovidia contribuyó a abrir caminos, para que más personas pudieran acercarse a oportunidades, proyectos y sueños que, aunque muchas veces parecían lejanos, ayudó a mantener vivos.
En atención a esa bella y a la vez compleja trayectoria, el CNTS tuvo el honor de contar con María Ovidia como ponente en el encuentro “Interculturalidad, territorios y construcción de paz desde el Trabajo Social”, realizado en julio de 2025, en la ciudad de Popayán. En ese espacio, compartió su experiencia como lideresa de un territorio profundamente marcado por la búsqueda de la organización comunitaria y el cuidado de la vida, a pesar de las adversidades. Su coherencia entre la palabra y la acción, permitió el acercamiento a una comprensión de la paz construida desde la cotidianidad, la memoria y la organización social. Su testimonio dejó una comprensión profunda de la paz, como un compromiso que va mucho más allá de la ausencia de la guerra y que llama a transformar las condiciones que generan el racismo, el patriarcado, el desarraigo y todas aquellas formas de violencia que impiden vivir con dignidad. De manera enfática, resaltó y defendió el derecho de las mujeres a habitar y transitar sus territorios sin miedo, así como la necesidad de sanar colectivamente las heridas que esas violencias han dejado impregnadas en la historia de vida.
María Ovidia también rescató el valor de los saberes comunitarios y del uso consciente y responsable de la palabra, especialmente a partir de las enseñanzas de los mayores y las mayoras, para recordar que el conocimiento no solo se construye en los espacios formales, sino que también habita en la memoria de los pueblos, en sus prácticas cotidianas y en las formas de cuidar y sostener la vida. Su legado, invita a valorar la riqueza que los saberes edificados se tienen en los territorios, en la construcción de paz, el fortalecimiento del tejido comunitario y el quehacer ético y comprometido del Trabajo Social.
Desde el CNTS, rechazamos estos hechos y pedimos garantías para la vida y el ejercicio de los liderazgos sociales y comunitarios, donde se enmarca la labor del Trabajo Social. Reafirmamos nuestro compromiso, con una profesión que reconoce la defensa de los derechos fundamentales, la dignidad humana, los territorios, la organización comunitaria y la paz, parte fundamental de su responsabilidad ética y política.
La vida de María Ovidia y la de su compañero de vida, James Flor, como la de tantas lideresas y líderes sociales del país, no pueden quedar reducidas a una cifra, ni perderse en el silencio de la historia. Su existencia nos habla de una mujer y un hombre que dedicaron su vida, su palabra, su tiempo y su fuerza, a acompañar a quienes han tenido que caminar entre el dolor, el miedo y la incertidumbre. María Ovidia, en cada segundo de su existencia, recordó que defender la vida, cuidar el territorio y sostener los sueños colectivos son actos profundamente humanos y necesarios. Su legado también invita a mirar con mayor sensibilidad las heridas que deja la violencia, a reconocer la dignidad de quienes construyen paz en medio de la adversidad y a comprender que ninguna diferencia justifica la eliminación del otro. Hoy, frente al dolor de su ausencia y la de James Flor, el CNTS convoca a honrar la vida que sembraron, la esperanza que compartieron y el llamado permanente a convivir desde el respeto, la empatía y el cuidado mutuo.
Comunicado oficial
Consulta el comunicado oficial del CNTS (4 páginas) haciendo clic aquí:
Fecha oficial de expedición:
01 de septiembre del año 2026